Durante el tratamiento, nuestras esteticistas desliza un electrodo de vidrio sobre el rostro o lo aplica de manera puntual. El dispositivo produce una ligera corriente eléctrica que genera ozono (O₃) al entrar en contacto con la piel, lo que ayuda a oxigenar los tejidos, eliminar bacterias y activar la circulación sanguínea.
✅ Gracias a su acción germicida, ayuda a desinfectar la piel, lo que lo convierte en un excelente aliado para pieles grasas o con tendencia acneica.
✅ Favorece la oxigenación celular y mejora el drenaje de toxinas, lo cual da como resultado un cutis más saludable y luminoso.
✅ Es ideal para después de extracciones o tratamientos más intensos, ya que ayuda a desinflamar y calmar la piel irritada.
✅ Con el uso frecuente, contribuye al rejuvenecimiento facial, mejorando la firmeza y elasticidad de la piel.
✅ Al mejorar la microcirculación, puede reducir la apariencia de ojos cansados y bolsas leves.
✅ Ideal para personas con pieles con acné activo, post-operatorios o pieles sensibilizadas.
✅ Prepara la piel para recibir activos hidratantes o tratamientos posteriores de forma más eficaz.
La Alta Frecuencia es segura para la mayoría de los tipos de piel, incluyendo:
Dependiendo de la condición de la piel, se pueden realizar sesiones una o dos veces por semana.
En tratamientos intensivos contra el acné, puede ser parte de una rutina combinada. También se utiliza de forma puntual como parte de una limpieza facial profunda.
Aunque es un tratamiento es seguro, no se recomienda en los siguientes casos:
Embarazo
Marcapasos o implantes metálicos
Personas con epilepsia
Rosácea activa o cuperosis severa
Empieza a notar la diferencia desde la primera aplicación.